MANUAL DEL SER MULTIPOTENCIAL ( Parte 6 )
CÓMO APRENDER MUCHAS DISCIPLINAS SIN EMPEZAR SIEMPRE DESDE CERO
1. LA GRAN PREGUNTA
¿Cada vez que cambio de disciplina vuelvo realmente al punto de partida?
Esta pregunta es fundamental para cualquier persona multipotencial.
Porque desde fuera una trayectoria llena de cambios puede parecer una sucesión de comienzos.
- Cambias de profesión.
- Aprendes un deporte.
- Estudias otra disciplina.
- Desarrollas una habilidad artística.
- Creas un proyecto.
- Después empiezas otro.
Y aparentemente vuelves a ser principiante.
Pero hay algo que esa interpretación no comprende:
Tú no vuelves a cero.
La disciplina puede ser nueva.
Tú no.
Llegas con años de conocimientos, experiencias, errores, métodos, conexiones y habilidades adquiridas anteriormente.
Por eso dos principiantes que empiezan exactamente la misma actividad nunca empiezan realmente desde el mismo lugar.
Uno puede llegar solamente con curiosidad.
El otro puede llegar con veinte años de herramientas acumuladas.
La pregunta correcta, entonces, deja de ser:
«¿Cuántas veces he empezado de nuevo?»
Y pasa a ser:
«¿Qué estoy transportando de una disciplina a la siguiente?»
2.NINGÚN CONOCIMIENTO VIVE COMPLETAMENTE AISLADO
Nos enseñaron a dividir el conocimiento en cajas.
- Arte.
- Ciencia.
- Deporte.
- Psicología.
- Filosofía.
- Empresa.
- Tecnología.
- Literatura.
Como si cada disciplina perteneciera a un territorio independiente.
Pero el mundo real no funciona así.
- Un entrenador necesita psicología.
- Un escritor necesita capacidad de observación.
- Un empresario necesita comunicación.
- Un diseñador necesita comprender percepción y comportamiento.
- Un deportista necesita disciplina, planificación y conocimiento de sí mismo.
- Un líder necesita comprender personas.
Las fronteras entre disciplinas son útiles para organizar universidades.
No necesariamente para comprender la realidad.
Y aquí aparece una de las mayores ventajas potenciales del multipotencial:
Cada disciplina puede modificar la forma en la que comprende todas las demás.
Por eso aprender algo nuevo no siempre significa añadir otra pieza a una colección.
A veces significa reorganizar todo el puzle.
3. QUÉ DICE LA CIENCIA
La psicología del aprendizaje lleva décadas estudiando un fenómeno especialmente importante para nosotros:
La transferencia del aprendizaje.
Transferir significa utilizar conocimientos o habilidades adquiridos en una situación para resolver otra diferente.
A veces la transferencia es muy evidente.
Aprender un idioma puede facilitar el aprendizaje de otro relacionado.
Practicar determinados deportes puede proporcionar capacidades físicas útiles para otros.
Dominar una herramienta gráfica puede facilitar el aprendizaje de otra.
Pero existe una transferencia mucho más interesante:
La transferencia de principios.
No trasladamos solamente movimientos o conocimientos concretos.
También podemos trasladar formas de pensar.
- Planificación.
- Resolución de problemas.
- Reconocimiento de patrones.
- Gestión emocional.
- Capacidad espacial.
- Comunicación.
- Creatividad.
- Disciplina.
- Aprendizaje autónomo.
La transferencia, sin embargo, no ocurre automáticamente.
Que hayas aprendido mucho en un campo no garantiza que sepas utilizarlo en otro.
Para transferir conocimiento necesitas identificar:
Qué principio existe detrás de aquello que aprendiste.
Y esa capacidad puede entrenarse.
4. QUÉ SIGNIFICA REALMENTE
Imagina dos maneras diferentes de acumular conocimiento.
La primera consiste en almacenar cada disciplina dentro de una caja independiente.
- Aprendes algo.
- Cierras la caja.
- Empiezas otra cosa.
La segunda consiste en construir una red.
Cada nuevo conocimiento intenta conectarse con algo que ya sabes.
Entonces ocurre algo poderoso.
“Tu experiencia deja de crecer únicamente mediante suma”.
Empieza a crecer mediante conexiones.
Una habilidad adquirida en un contexto puede mejorar otras tres.
Una experiencia profesional puede enseñarte algo aplicable años después en un proyecto completamente diferente.
“Incluso los fracasos empiezan a convertirse en activos”.
Por eso necesitamos introducir un concepto dentro del manual:
CAPITAL DE CONOCIMIENTO
Tu capital de conocimiento es el conjunto de habilidades, principios, experiencias, modelos mentales y métodos que puedes reutilizar independientemente de la actividad que estés realizando.
No es simplemente:
«sé hacer muchas cosas».
Es algo mucho más importante:
«sé utilizar lo aprendido en unas cosas para hacer mejor las demás».
5. CÓMO SE MANIFIESTA
Supongamos que alguien como yo ha pasado por disciplinas completamente diferentes.
- Deporte.
- Construcción.
- Arte.
- Escritura.
- Dirección de equipos.
- Emprendimiento.
- Ejército.
- Psicología.
- Paternidad.
- Informática.
A primera vista parecen mundos independientes.
Pero analicemos qué puede haber aprendido realmente.
Del deporte:
disciplina, progresión, tolerancia al esfuerzo, técnica y constancia.
De la construcción:
resolución práctica de problemas, seguridad, precisión y adaptación al entorno.
Del arte:
composición, observación, creatividad y comunicación visual.
De la escritura:
organización de ideas, pensamiento crítico y capacidad narrativa.
Del liderazgo:
comunicación, responsabilidad, toma de decisiones y gestión de personas.
Del emprendimiento:
riesgo, ventas, planificación, negociación y adaptación.
Del ejército:
Sacrificio, disciplina, estructura, orden y jerarquía.
De la psicología:
Como funcionan los procesos mentales, y como enfrentarlos o potenciarlos.
De la paternidad:
La educación, la justicia, la empatía y la visión de futuro.
De la informática:
Que aunque creas haber hecho todo bien, aún así las cosas puede que no funcionen y eso entrena la paciencia y la frustración.
Ahora eliminemos los nombres de las profesiones.
¿Qué queda?
Un conjunto extraordinariamente reutilizable de herramientas.
Ese es el verdadero patrimonio profesional del multipotencial.
No solamente aquello que ha hecho.
Aquello en lo que todo lo que ha hecho lo ha convertido.
6.SABER UN POCO DE TODO
También existe una trampa.
Acumular experiencias no garantiza adquirir conocimiento profundo.
Puedes pasar por veinte disciplinas y aprender superficialmente veinte disciplinas.
Puedes consumir miles de horas de información sin desarrollar ninguna competencia extraordinaria.
Puedes saber explicar muchas cosas y no saber ejecutar ninguna a alto nivel.
Por eso debemos evitar romantizar la multipotencialidad.
La amplitud tiene valor.
Pero necesita determinados puntos de profundidad.
Piensa en tu conocimiento como una red.
Necesitas muchos nodos.
Pero algunos deben ser extraordinariamente sólidos.
Son tus competencias ancla.
Aquellas habilidades en las que realmente eres bueno.
Las demás pueden conectarse alrededor de ellas.
Porque si todo tu conocimiento tiene un centímetro de profundidad, tus conexiones también serán superficiales.
7. SEÑALES DE ALARMA
Tu aprendizaje puede estar convirtiéndose en simple acumulación cuando:
- Haces constantemente cursos pero produces pocas cosas con ellos.
- Lees mucho pero aplicas poco.
- Saltas a una nueva disciplina antes de dominar los fundamentos de la anterior.
- Conoces terminología pero tienes dificultades para ejecutar.
- No puedes explicar qué conocimientos anteriores te están ayudando actualmente.
- Acumulas certificados como sustituto de experiencia.
- Aprendes por entretenimiento pero lo confundes con desarrollo profesional.
- Cada nuevo proyecto parece empezar desde cero.
- No tienes ninguna habilidad que consideres una verdadera competencia ancla.
- Sabes muchas cosas, pero no tienes claro para qué sirven juntas.
La última es especialmente importante.
Porque el objetivo no es convertirte en una enciclopedia humana.
Es construir una arquitectura de capacidades.
8. EL MAPA DE TRANSFERENCIA
Cada vez que termines una etapa importante, un trabajo, una formación, un proyecto o una disciplina, responde cuatro preguntas.
1. ¿QUÉ HE APRENDIDO?
Haz una lista de conocimientos concretos.
No títulos.
No certificados.
Capacidades reales.
2. ¿QUÉ PRINCIPIOS HAY DETRÁS?
Busca conocimientos transferibles.
Quizá aprendiste ventas.
Pero detrás puede existir:
comunicación, persuasión, escucha, negociación y comprensión de necesidades.
Eso es mucho más reutilizable que el nombre de aquella profesión.
3. ¿DÓNDE MÁS PUEDO UTILIZARLO?
Oblígate a encontrar al menos tres aplicaciones diferentes.
Ahí entrenas deliberadamente la transferencia.
4. ¿CON QUÉ CONOCIMIENTOS ANTERIORES PUEDO CONECTARLO?
Esta es la pregunta multipotencial por excelencia.
No preguntes solamente:
«¿Qué he aprendido?»
Pregunta:
«¿Qué puedo construir ahora que antes no podía construir porque me faltaba esta pieza?»
EL INVENTARIO DE CAPITAL
Una vez al año crea un inventario dividido en cuatro columnas:
CONOCIMIENTOS
Lo que sabes.
HABILIDADES
Lo que sabes hacer.
EXPERIENCIAS
Lo que has vivido y te ha enseñado algo relevante.
CONEXIONES
Cómo puedes combinar todo lo anterior.
La cuarta columna es la más importante.
Porque ahí empieza a aparecer algo que ningún título académico puede describir completamente:
tu combinación particular de capacidades.
9. REFLEXIÓN FINAL
Durante años puedes mirar tu trayectoria y ver discontinuidad.
Trabajos diferentes.
Intereses diferentes.
Etapas diferentes.
Proyectos que aparentemente no tienen relación.
Pero quizá estés mirando tu vida desde demasiado cerca.
Cuando retrocedes unos pasos empiezan a aparecer conexiones:
- Una disciplina te enseñó a resistir.
- Otra a comunicar.
- Otra a observar.
- Otra a crear.
- Otra a liderar.
- Otra a solucionar problemas.
- Otra te enseñó exactamente qué no volverías a hacer.
Y lentamente descubres que aquello que parecía una colección desordenada de vidas empieza a formar una arquitectura.
Entonces comprendes algo fundamental:
“Nunca estabas empezando completamente desde cero”.
Estabas llegando a cada nueva etapa con una versión más compleja de ti mismo.
El objetivo del multipotencial no debería ser acumular profesiones.
Ni coleccionar conocimientos.
Ni demostrar que puede hacer muchas cosas.
Debería construir algo mucho más valioso:
“Una mente capaz de transportar conocimiento entre mundos”.
Porque cuando aprendes a hacerlo, cada nueva disciplina deja de competir con las anteriores.
Empieza a multiplicarlas.
LEY VI DEL REFLEXIONISMO
Nunca empiezas realmente desde cero cuando sabes transportar lo aprendido.
No colecciones conocimientos.
Conéctalos.
Conviértelos en capital.
Y haz que cada nueva vida aproveche todo lo que aprendiste en las anteriores.