Manual del ser multipotencial (Parte 4)
CÓMO TENER MUCHOS INTERESES SIN VIVIR DISPERSO.
1. LA GRAN PREGUNTA
¿Cómo puedo desarrollar varias facetas de mi vida sin acabar haciendo muchas cosas y construyendo muy poco a largo plazo?
Esta quizá sea una de las preguntas más importantes para una persona multipotencial.
Porque el problema no suele ser encontrar algo que hacer.
Es exactamente el contrario.
Hay demasiadas cosas que quieres hacer:
- Quieres aprender.
- Crear.
- Entrenar.
- Leer.
- Trabajar.
- Emprender.
- Estudiar.
- Viajar.
- Escribir.
- Producir música.
- Hacer nuevos deportes extremos.
- Pintar.
- Desarrollar proyectos.
Y probablemente mañana descubras otra disciplina que también despierte tu curiosidad.
Durante mucho tiempo puedes interpretar esa amplitud como una virtud “suficiente”.
Pero llega un momento en el que aparece una verdad incómoda:
“Tener muchos intereses no sirve de nada, si ninguno recibe el tiempo necesario para convertirse en algo sólido”.
La cuestión, por tanto, no es cómo eliminar tu naturaleza multipotencial.
La cuestión es aprender a dirigirla.
Como reza un célebre eslogan comercial de neumáticos que recuerdo desde la infancia:
“La potencia sin control no sirve de nada”.
2.NO NECESITAS UNA VIDA MÁS PEQUEÑA
Durante décadas nos han vendido una idea bastante sencilla sobre cómo debe construirse una vida:
- Encuentra aquello que se te da bien.
- Especialízate.
- Conviértelo en una profesión.
- Progresa.
- Y permanece dentro de esa trayectoria.
Para algunas personas funciona perfectamente.
Para otras se convierte en una jaula.
El multipotencial no necesariamente quiere abandonar una disciplina porque haya fracasado en ella.
A veces quiere explorar otra precisamente porque ya ha aprendido suficiente de la anterior.
“El error aparece cuando confundimos libertad con ausencia de estructura”.
Puedes tener una vida extraordinariamente diversa.
Pero no puedes vivir todas sus posibilidades simultáneamente.
El tiempo sigue teniendo veinticuatro horas.
La energía es limitada.
El dinero es limitado.
La atención es limitada.
Por eso el multipotencial necesita algo que quizá parezca contradictorio:
Más libertad exige más disciplina.
Y es importante que entiendas esto con la mayor urgencia posible.
Sé que es un mensaje que repito incansablemente, pero es por el alto valor que contiene.
Cuantas más posibilidades existen, más importante resulta decidir cuáles reciben tus recursos.
3. QUÉ DICE LA CIENCIA
Nuestro cerebro no dispone de una cantidad infinita de atención.
Cuando cambiamos constantemente entre tareas, objetivos y contextos, pagamos un coste cognitivo.
Lo que popularmente llamamos multitarea suele ser, en muchas situaciones, una sucesión rápida de cambios de atención.
Y cada cambio tiene un precio.
Tenemos que abandonar mentalmente una tarea, recuperar el contexto de la siguiente y reconstruir dónde estábamos.
Este apartado es esencial, ya que cada vez que regresas a un proyecto ya empezado cada vez es más difícil volver con la misma atención e inspiración.
Existe además otro fenómeno relevante: el residuo atencional.
Cuando abandonamos una tarea para comenzar otra, una parte de nuestra atención puede permanecer vinculada a aquello que acabamos de dejar.
Por eso puedes estar físicamente trabajando en un proyecto mientras mentalmente continúas pensando en otro.
Multiplica esto por cinco, diez o quince frentes abiertos y aparece una sensación muy conocida:
“Estar ocupado todo el día y terminarlo con la impresión de no haber avanzado realmente en nada”.
La conclusión no es que debamos desarrollar un único interés.
Es más precisa:
“Nuestro cerebro funciona mejor cuando las prioridades están delimitadas y existen periodos suficientemente largos de atención continuada”.
4. QUÉ SIGNIFICA REALMENTE
Aquí debemos separar dos conceptos que suelen confundirse:
Multipotencialidad no es multitarea.
Ser multipotencial significa que puedes desarrollar intereses y competencias en campos diferentes.
No significa que debas desarrollarlos todos al mismo tiempo.
Puedes ser escritor, deportista, diseñador, emprendedor, músico o investigador a lo largo de tu vida.
Incluso puedes combinar varias facetas simultáneamente.
Pero existe una diferencia enorme entre:
Tener varias identidades y tener veinte prioridades.
Una persona puede tener muchos intereses y vivir perfectamente organizada.
Otra puede tener solamente tres y vivir permanentemente dispersa.
Por tanto, el enemigo no es la variedad.
El enemigo es la ausencia de jerarquía.
5. CÓMO SE MANIFIESTA LA DISPERSIÓN
La dispersión suele disfrazarse de productividad.
- Abres un documento.
- Recuerdas otra idea.
- La apuntas.
- Buscas información.
- Encuentras un vídeo relacionado.
- Ese vídeo despierta otro interés.
- Abres otra pestaña.
- Recuerdas un proyecto pendiente.
- Trabajas quince minutos en él.
- Después vuelves al primero.
Han pasado tres horas.
Has hecho muchas cosas.
Pero ninguna ha avanzado significativamente.
Este comportamiento puede resultar especialmente peligroso para alguien que aprende rápido, porque existe una recompensa constante.
Siempre estás descubriendo algo.
Siempre estás pensando.
Siempre estás empezando.
Siempre parece que estás creciendo.
Pero existe una pregunta que desmonta toda esa ilusión:
¿Qué has terminado?
Porque la vida profesional y creativa no recompensa únicamente el potencial.
Recompensa el trabajo convertido en realidad.
6. CONFUNDIR MOVIMIENTO CON PROGRESO
Puedes pasar años extremadamente ocupado sin construir nada verdaderamente importante.
- Cursos empezados.
- Libros a medias.
- Ideas anotadas.
- Negocios imaginados.
- Idiomas abandonados.
- Proyectos esperando.
- Carpetas llenas.
- Pestañas abiertas.
Todo eso produce una sensación de actividad.
Pero actividad y progreso no son sinónimos.
El progreso necesita acumulación.
Necesita permanecer suficiente tiempo sobre una misma dirección para que los pequeños avances comiencen a multiplicarse.
El multipotencial tiene una enorme ventaja para conectar disciplinas diferentes.
Pero solamente podrá conectar conocimientos profundos si alguna vez permanece suficiente tiempo dentro de ellos para adquirirlos.
“La curiosidad abre puertas,
la constancia permite atravesarlas”.
7. SEÑALES DE ALARMA
Tu multipotencialidad puede haberse convertido en dispersión cuando:
- Comienzas proyectos nuevos antes de terminar los anteriores.
- Cada nueva idea altera inmediatamente tus prioridades.
- Tienes dificultades para decir que no a oportunidades interesantes.
- Acumulas formación que rara vez conviertes en proyectos reales.
- Organizas constantemente tu vida pero ejecutas poco.
- Necesitas novedad para mantener la motivación.
- Tienes muchos objetivos activos y ninguno claramente dominante.
- Sientes culpa cuando estás trabajando en una cosa porque podrías estar avanzando en otra.
- Confundes estar ocupado con estar progresando.
- Tu lista de proyectos crece más rápido que tu lista de proyectos terminados.
No necesitas cumplirlos todos para tener un problema.
Pero cuantos más reconozcas, más estructura necesitas.
8. HERRAMIENTA PRÁCTICA — EL SISTEMA DE LAS TRES CAPAS
No necesitas escoger una sola identidad.
Necesitas decidir qué posición ocupa cada interés en este momento de tu vida.
Divide tus proyectos en tres capas.
CAPA 1 — PROYECTO PRINCIPAL
Solo puede haber uno.
Es aquello que actualmente tiene mayor impacto sobre tu futuro.
- Recibe tus mejores horas.
- Recibe planificación.
- Recibe recursos.
- Y, sobre todo, tiene una definición concreta de cuándo estará terminado.
Hasta entonces, las nuevas ideas no pueden destronarlo simplemente porque sean más emocionantes.
CAPA 2 — PROYECTOS SECUNDARIOS
Aquí pueden existir dos o tres intereses.
Continúan formando parte de tu vida, pero no compiten con el proyecto principal.
- Puedes entrenar.
- Leer.
- Dibujar.
- Estudiar.
Practicar un deporte.
Desarrollar lentamente otra habilidad.
La diferencia es que aceptas conscientemente que su velocidad de progreso será menor.
“No todo tiene que crecer al máximo simultáneamente”.
CAPA 3 — EL APARCAMIENTO
Yo uso un bloc de notas del teléfono, donde simplemente descargo los datos que saturan mi memoria ram, impidiéndome pensar con fluidez, foco y rapidez.
Aquí guardo todo lo demás.
- Ideas.
- Negocios.
- Cursos.
- Viajes.
- Libros.
- Disciplinas.
- Proyectos.
No los eliminas.
Los sacas de tu cabeza.
Cuando aparezca una nueva obsesión no tienes que empezar inmediatamente.
La registras.
Después vuelves a trabajar.
Y cuando termines una etapa, revisas el aparcamiento.
“Entonces quizá una de aquellas ideas pueda convertirse en tu siguiente proyecto principal”.
9. REFLEXIÓN FINAL
Quizá nunca necesites convertirte en especialista.
Pero sí necesitas aprender una habilidad que los especialistas desarrollan casi obligatoriamente:
Permanecer.
Permanecer cuando desaparece la novedad.
Permanecer cuando aprender deja de ser rápido.
Permanecer cuando aparece otra oportunidad más atractiva.
Permanecer hasta obtener algo que antes no existía.
Después podrás cambiar.
Podrás explorar otra disciplina.
Podrás reinventarte.
Podrás comenzar otra etapa.
Ser multipotencial no significa comprometerte con todo al mismo tiempo.
Significa construir una vida suficientemente larga y organizada como para permitirte desarrollar muchas de las personas que puedes llegar a ser.
“No tienes que elegir entre profundidad y diversidad. Puedes tener ambas. Pero probablemente no al mismo tiempo”.
LEY IV DEL REFLEXIONISMO
No intentes vivir todas tus vidas posibles al mismo tiempo.
Elige cuál estás construyendo ahora.
Termínala.
Después abre la siguiente puerta.