Manual del ser multipotencial parte 3.

Manual del ser multipotencial parte 3.

1. La gran pregunta

¿Por qué, si soy capaz de hacer tantas cosas, me cuesta tanto decidir qué hacer con mi vida?

Esta es una de las grandes paradojas del multipotencial.

Desde fuera, tener muchas capacidades parece una ventaja evidente.

Puedes aprender rápido, te adaptas, te interesan disciplinas muy diferentes y eso te genera una ansiedad fuera de lo normal, quieres hacerlo todo y a la vez.

Eres capaz de desempeñar funciones que aparentemente no tienen relación entre sí, y sin embargo tu las fusionas y adaptas.

Entonces debería ser fácil construir una vida interesante, pero muchas veces ocurre exactamente lo contrario.

Cuantas más posibilidades ves, más difícil resulta elegir una.

Y aparece una sensación especialmente frustrante: tener potencial para muchas vidas y tiempo para vivir solamente una.

¿Qué injusta es la vida verdad? Entonces te aferras a la creencia de que hay que vivirla al límite, y esa acaba siendo una mala decisión.


2. La condena de las posibilidades.

Una persona con pocas alternativas tiene un problema sencillo: encontrar una oportunidad.

Una persona que percibe veinte caminos posibles tiene otro mucho más complejo: renunciar a diecinueve.

Porque elegir no significa solamente avanzar hacia algo, también significa abandonar temporalmente todo lo demás.

El especialista suele preguntarse: ¿Cómo puedo llegar más lejos por este camino?

El multipotencial se pregunta: ¿Por cuál de todos mis caminos debería avanzar?

Y mientras intenta responder puede cometer uno de sus mayores errores: quedarse parado en el cruce.

Pensando, investigando, empezando proyectos, imaginando posibilidades, replanteándose decisiones...

Hasta convertir la libertad en parálisis.


3. Qué dice la ciencia

Aquí debemos ser rigurosos.

La ciencia no reconoce una categoría clínica denominada persona multipotencial. No existe un diagnóstico psicológico oficial que divida a las personas entre especialistas y multipotenciales.

Pero sí existen fenómenos psicológicos bien estudiados que ayudan a explicar esta experiencia, uno de ellos es la sobrecarga de elección.

Tener alternativas es positivo, pero aumentar indefinidamente las posibilidades no aumenta necesariamente nuestra satisfacción. En determinadas circunstancias puede dificultar la decisión, aumentar el arrepentimiento y hacernos cuestionar más la alternativa escogida.

También interviene el coste de oportunidad.Cuando eliges A, tu cerebro no evalúa únicamente lo que ganas.También puede seguir recordándote B, C, D y E.

Para alguien profundamente curioso, aquello que queda fuera puede resultar especialmente atractivo.

A esto podemos añadir rasgos como una elevada apertura a la experiencia, asociada con curiosidad intelectual, interés por nuevas ideas, creatividad y búsqueda de experiencias diferentes.Por tanto, el problema no necesariamente consiste en una incapacidad para decidir.

Puede surgir de algo bastante diferente: ser capaz de imaginar demasiados futuros posibles y encontrar valor real en muchos de ellos.


4. Qué significa realmente

Me ha costado mucho sufrimiento y noches en vela entender algo: tener capacidad para hacer algo no significa que debas hacerlo.

Puedes tener talento para diez disciplinas, eso no convierte las diez en prioridades. Puedes disfrutar cinco profesiones, eso no significa que tengas que desarrollarlas simultáneamente.

Puedes imaginar veinte proyectos extraordinarios.Eso no convierte ninguno de ellos en urgente.El multipotencial necesita aprender algo que probablemente le resulte incómodo:

El potencial no necesita ser explotado completamente.

Parte de madurar consiste precisamente en decidir qué capacidades desarrollar ahora, cuáles conservar y cuáles dejar dormir.

No estás renunciando necesariamente a ellas.

Estás estableciendo prioridades.


5. Cómo se manifiesta

La dispersión multipotencial suele aparecer con patrones bastante reconocibles:

  1. Empiezas algo con una intensidad extraordinaria.
  2. Aprendes rápidamente.
  3. El proyecto comienza a funcionar.
  4. Entonces aparece otra idea.
  5. La nueva idea resulta intelectualmente estimulante.
  6. Empiezas a dedicarle tiempo.
  7. Después aparece una tercera.

Y lentamente tienes cinco proyectos funcionando al 40 %, cuando podrías haber terminado uno al 100 %.

Aquí aparece una verdad incómoda: empezar muchas cosas no demuestra multipotencialidad. También puede demostrar simplemente falta de ejecución.

La multipotencialidad explica por qué aparecen muchos intereses. No puede convertirse en una excusa para no terminar nada.


6. El lado oscuro — La adicción a empezar

Existe además una trampa especialmente peligrosa.

Los comienzos son estimulantes, todo es descubrimiento.

Aprendes, imaginas posibilidades, progresas rápidamente.

Pero cualquier proyecto serio llega posteriormente a una fase mucho menos atractiva: repetición, correcciones, burocracia, problemas, perfeccionamiento y trabajo aparentemente aburrido.

Es precisamente ahí donde se construyen los resultados. Si abandonas sistemáticamente cuando desaparece la novedad, no estás construyendo una vida multipotencial.

Estás acumulando comienzos, y eso pasa factura mentalmente. Y existe una diferencia enorme entre ambas cosas, una genera satisfacción y la otra frustración.


7. Señales de alarma

Hay que vigilar especialmente cinco comportamientos:

  • Tienes constantemente proyectos nuevos pero pocos terminados.
  • Cambias de objetivo cuando llega la parte difícil o repetitiva.
  • Confundes entusiasmo con prioridad.
  • Dedicas más tiempo a diseñar sistemas que a ejecutar.
  • Utilizas «soy multipotencial» para justificar que no mantienes compromisos.

Si aparecen repetidamente, el problema ya no es tener demasiados intereses.

Es no disponer de un sistema para gobernarlos.


8. El sistema AHORA / DESPUÉS / NUNCA

No necesitas eliminar tus intereses.

Necesitas jerarquizarlos.

Cada nueva idea debe entrar en una de tres categorías:

AHORA
Es uno de los pocos objetivos que recibe recursos reales: tiempo, dinero, energía y calendario.

DESPUÉS
Es importante, pero no puede competir actualmente con tus prioridades. Se registra y espera.

NUNCA — o quizá nunca
Cosas interesantes que no justifican el coste necesario para desarrollarlas.

La tercera categoría probablemente sea la más difícil.

Pero también es una de las más importantes.

Porque una vida extraordinaria no se construye solamente decidiendo qué hacer.

También se construye decidiendo qué no hacer.


9. Reflexión final

Quizá durante años hayas pensado que necesitabas encontrar tu camino.

Puede que esa pregunta estuviera mal formulada.

Una persona multipotencial probablemente no tenga un único camino profesional perfectamente recto.

Puede tener etapas, profesiones, proyectos, obsesiones intelectuales, reinvenciones...

El objetivo no consiste en obligarte a permanecer toda la vida dentro de una identidad. Pero tampoco consiste en cambiar continuamente de dirección.

La clave está en algo intermedio: elegir una dirección durante el tiempo suficiente para llegar a algún sitio.

Después podrás volver a elegir.


LEY III DEL REFLEXIONISMO

" No todo lo que puedes hacer merece ser hecho ahora ".

Tu capacidad determina tus posibilidades.

Tus prioridades determinan tu vida.